Rescatan a ocho mujeres víctimas de trata tras múltiples operativos en Castelar, Tesei y Palermo
Bruno Krasnopolsky
Las engañaban con falsas ofertas laborales en Tucumán para explotarlas sexualmente en el AMBA. PFA logró detener a 5 personas.
Un operativo contra la trata de personas con fines de explotación sexual tuvo foco en la zona oeste del conurbano bonaerense, con allanamientos concretados en las localidades de Castelar y Villa Tesei. Las acciones culminaron con el desbaratamiento de una red criminal y el rescate de las víctimas.
Los operativos en Castelar y Villa Tesei
El Juzgado Nacional Criminal Federal Nº 7 ordenó la ejecución de siete allanamientos simultáneos. De ese total, dos operativos fueron en la localidad de Villa Tesei, Hurlingham y uno en Castelar, Morón.
Las diligencias restantes se llevaron a cabo en el barrio porteño de Palermo (tres allanamientos) y en la ciudad de Yerba Buena, en la provincia de Tucumán (un allanamiento).
Durante el transcurso de los procedimientos, los agentes de la PFA lograron rescatar a ocho mujeres que eran víctimas de explotación sexual.
Asimismo, se concretó la detención de cinco integrantes de la organización: tres mujeres (una de nacionalidad argentina y dos colombianas) y dos hombres (ambos de nacionalidad venezolana). Los cinco acusados quedaron detenidos por infracción a la Ley de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas.
El origen de la investigación y el modus operandi
La causa había comenzado a gestarse en el mes de agosto de 2025. En aquel momento, personal del Departamento Trata de Personas de la PFA detectó en la Terminal de Ómnibus de Retiro la llegada de dos mujeres provenientes de Tucumán, descubriendo que una de ellas tenía un pedido de paradero activo denunciado por su familia.
Tras la activación del Protocolo de Alerta Temprana, especialistas en asistencia a las víctimas confirmaron los indicadores del delito de trata. Las primeras averiguaciones revelaron que una de las víctimas había sido captada en su provincia bajo la promesa de una falsa oferta laboral para ser trasladada al Área Metropolitana de Buenos Aires y ser explotada sexualmente.
Mediante diversas tareas de inteligencia criminal, que se extendieron durante meses e incluyeron el uso de un "Agente Revelador Digital", se descubrió que la organización se dedicaba a captar mujeres en situación de vulnerabilidad en el interior del país.
En Tucumán, contaban con una captadora que seleccionaba a las víctimas y un hombre que gestionaba el traslado hacia Buenos Aires, ya sea en transporte de larga distancia o en vehículos particulares. Para dificultar su detección y evadir los controles, la red criminal explotaba a las mujeres en departamentos de alquiler temporario.
