Uno de los mejores jugadores de fútbol playa del mundo jugará en Ituzaingó
Santiago Menu
El mercado de pases local acaba de romper todos los esquemas. En un movimiento que sacude no solo al deporte del Oeste sino a toda la disciplina a nivel nacional, Ituzaingó se prepara para recibir a una figura que parece sacada de un videojuego: Llorenç Gómez León, el astro español que supo conquistar la cima del mundo sobre la arena, vestirá nuestros colores en la Copa el Golfo, competición que disputará la institución en Río Negro.
No es una exageración. Estamos hablando de un "fichaje bomba" que pone al distrito en el mapa internacional del fútbol playa. Para quienes no siguen el día a día de esta disciplina, la llegada de Llorenç es equivalente a que un Balón de Oro aterrice en el Polideportivo La Torcaza. El catalán no viene de paseo; viene a aportar la jerarquía de quien ha dominado las playas más exigentes de Europa y el mundo.
La trayectoria de Llorenç Gómez León es, sencillamente, impresionante. Su carrera es un desfile por las instituciones más prestigiosas del planeta. Ha defendido las camisetas del FC Barcelona, el BSC Kristall de Rusia y el Lokomotiv Moscú, clubes que son la elite absoluta del Fútbol Playa.
En su vitrina personal sobran los trofeos, destacándose títulos de la Eurocopa y el Mundialito de Clubes. Sin embargo, su mayor hito llegó en 2018, cuando fue galardonado como el Mejor Jugador del mundo. Además, su nombre ha sido una fija en el "Quinteto Ideal" del planeta en reiteradas ocasiones, consolidándolo como un referente técnico y táctico inigualable.
Conocido por su habilidad acrobática y una técnica individual que deja boquiabiertos a los espectadores, Llorenç representa el espíritu del "León" —haciendo honor a su apellido— dentro de la cancha. Su llegada al equipo de Ituzaingó promete elevar el nivel de la liga local y atraer todas las miradas hacia nuestra arena.
Más allá de lo estrictamente deportivo, su incorporación es un impulso cultural y social para el deporte de la zona. Ver a un seleccionado español de su talla competir en nuestras latitudes es una oportunidad única para los chicos de las inferiores y para los fanáticos que podrán disfrutar de un espectáculo de nivel internacional a la vuelta de sus casas.