Una realidad preocupante: la violencia policial creció un 40% en el AMBA
Enzo Ariel Resino
Un informe reciente del CELS advierte sobre el incremento sostenido de muertes en manos de las fuerzas de seguridad durante los últimos tres años.
La violencia institucional y el accionar desmedido de las fuerzas de seguridad volvieron a quedar en el centro del debate en zona oeste. Mientras la justicia avanza con la investigación del reciente caso de gatillo fácil ocurrido en Ituzaingó, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) publicó su último informe sobre la letalidad policial en el AMBA, revelando cifras alarmantes que marcan una clara tendencia en alza.
Los fríos números del informe tienen su correlato en las calles de los barrios. El caso más reciente tuvo lugar en la madrugada del jueves 12 de marzo, interrumpiendo abruptamente la tranquilidad del barrio San Alberto. Fue en la intersección de Martín Rodríguez y Perdomo, donde el oficial de la Policía de la Ciudad, Lucas Adrián Gómez, baleó a dos jóvenes de 20 años en un supuesto intento de robo.
Como resultado del desproporcionado accionar, el joven de apellido Leal falleció en el Hospital del Bicentenario tras recibir un disparo en la ingle. Mientras que su acompañante, Kuhne, logró sobrevivir a un impacto de bala en el tórax y se recupera en el Hospital Posadas.
No paran de subir: los números de la violencia policial en el AMBA
El episodio en Ituzaingó no es un hecho aislado. Según el relevamiento histórico que el CELS lleva adelante desde 1996 -ante la histórica falta de estadísticas oficiales por parte del Estado-, la cantidad de civiles muertos en hechos de violencia con participación de fuerzas de seguridad ha ido en crecimiento constante.
La tendencia en alza es innegable: en 2023 se registraron 89 particulares muertos; en 2024 la cifra subió a 115 y en 2025 cerró con 123 víctimas fatales. Esto representa un aumento cercano al 40% en apenas dos años. En contraste con esto, la cifra de funcionarios fallecidos se mantuvo estable, registrándose 12 muertes durante 2025.
Radiografía de la letalidad: ¿quiénes disparan y quienes mueren?
El análisis pormenorizado del 2025 -dentro de todas las variables que contempla el informe del CELS- arroja responsabilidades muy claras en cuanto a las instituciones implicadas en el AMBA: la policía bonaerense es la fuerza de seguridad que históricamente concentra la mayor cantidad de hechos de violencia letal. De hecho, en 2025 fue responsable del 50% de las muertes (61 casos).

Mientras que, por otra parte, la policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es responsable del 26% de las muertes (32 casos), evidenciando el peso de esta fuerza tras absorber a gran parte de la Policía Federal años atrás. Para cerrar esta estadística, las fuerzas federales en su conjunto suman el 23% de las muertes restantes (30 casos).
Por el lado de las víctimas, el perfil demográfico es contundente y tristemente previsible: los varones jóvenes son el blanco principal. Resulta que el 71% de los hombres fallecidos en 2025, a manos de fuerzas de seguridad, tenían entre 15 y 27 años.
Desde el CELS advierten que un número alto de intervenciones policiales letales expone dos escenarios posibles y preocupantes. Cabe pensar que las fuerzas de seguridad no están preparadas o que la violencia institucional es promovida y tolerada por las propias autoridades. Este informe concluye que, salvo raras excepciones, las cúpulas políticas y policiales no consideran el uso de la fuerza como un tema relevante.

