Una de las calles más emblemáticas de San Telmo tiene su reproducción en Ituzaingó
Santiago Menu
El partido de Ituzaingó guarda rincones que sorprenden a propios y ajenos. Entre ellos destaca una intervención urbana que, desde hace unos años, forma parte de la geografía del municipio: una réplica de la famosa Casa Mínima de San Telmo, emplazada en pleno oeste del conurbano bonaerense.
Esta obra nació a fines de 2019 de la mano del artista local Rubén Díaz. Ubicada en la intersección de las calles Muñiz y Florida, el proyecto tuvo un objetivo claro: acercar el arte, la historia y el turismo a los vecinos, demostrando que no es necesario cruzar la General Paz para encontrarse con postales de la Ciudad de Buenos Aires.
Recordando los orígenes de la emblemática fachada porteña (aquella histórica vivienda de la segunda década del siglo XIX con apenas 2,30 o 2,50 metros de frente, originalmente destinada a los esclavos a quienes sus amos asignaban un pequeño espacio contiguo a su propiedad), Díaz ideó su propia versión para Ituzaingó.
"La casa mínima es algo especial, es la casa más angosta de la Capital Federal: tiene 2.30 metros de ancho y está en San Telmo, en San Lorenzo y Defensa. Pero ahora no van a tener que ir hasta San Telmo, va a haber una acá en Ituzaingó", expresaba el artista por aquellos años.
La réplica de Ituzaingó imita los detalles de su hermana porteña: una fachada sencilla compuesta por una puerta de dos hojas con cuarterones pintados de verde y, en la planta alta, un pequeño balcón con barrotes de hierro negros que dialoga directamente con la vereda.
Sin embargo, lo que verdaderamente distingue a esta versión es la presencia de un maniquí muy particular. La figura representa al General José de San Martín en su vejez, evocando sus años de reflexión y exilio en Boulogne-sur-Mer. El objetivo fue humanizar a la máxima figura de la patria e insertarla de lleno en la dinámica barrial.