La situación es compleja: El total y absoluto abandono del gobierno nacional a los proyectos productivos de la economía social, la desaparición del monotributo social, la caída del consumo y el desplome de las ventas impactan de lleno en los modelos productivos autogestionados.
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El panorama social y laboral en Ituzaingó se encuentra en estado de alerta máxima. Lo que hasta hace poco era un modelo de gestión comunitaria y economía circular, hoy pende de un hilo. Los trabajadores del Centro Productivo "Papa Francisco", han manifestado su profunda preocupación ante la posibilidad inminente de un cierre definitivo proyectado para el mes de marzo, una noticia que sacude no solo a las familias afectadas, sino a todo el entramado de la economía popular del distrito.
La crisis se focaliza con especial dureza en La Muchachita de los Toldos Reciclado, una de las tres cooperativas que integran el espacio. Este proyecto no es uno más en la zona: ostenta el orgullo de ser un destino sustentable en el distrito, transformando residuos en recursos y promoviendo una conciencia ambiental que Ituzaingó siempre ha levantado como bandera.
La situación es compleja: El total y absoluto abandono del gobierno nacional a los proyectos productivos de la economía social, la desaparición del monotributo social, la caída del consumo y el desplome de las ventas impactan de lleno en los modelos productivos autogestionados.
A este panorama, se le suma que el Municipio no ha renovado el convenio de trabajo necesario para la continuidad de las tareas y adeuda cinco meses del año 2025.
No se trata solo de números o de un balance contable. La caída de "La Muchachita" arrastra irremediablemente a la totalidad del Centro Productivo. En términos humanos, esto significa poner en riesgo real y directo más de 30 puestos de trabajo. Como bien dicen sus integrantes: "estas experiencias se defienden desde la fuerza de la comunidad y desde esas periferias que organizan trabajo ahí donde muchas veces solo habita el desamparo."
El Centro Papa Francisco ha sido históricamente, un lugar de resistencia y creación. El espacio ha demostrado que la organización popular es una respuesta eficiente ante la falta de oportunidades.
El Centro Papa Francisco, ubicado en el corazón de San Alberto
La comunidad de Ituzaingó, conocida por su solidaridad, empieza a movilizarse. Los trabajadores apelan al apoyo de los vecinos, de las organizaciones sociales y de los medios locales para visibilizar este reclamo antes de que marzo se convierta en el mes del punto final.