Privatización del Hogar M. Rodríguez: Los números escandalosos del contrato

El dato que pone en descubierto aun más el descomunal negocio que representa este contrato, es el reciente acuerdo entre el Gobierno y el gremio (SUTECBA/ATE) sobre el personal actual del hogar Martín Rodriguez.

Privatización del Hogar M. Rodríguez: Los números escandalosos del contrato
facebook icon twitter icon telegram icon whatsapp icon

Hay una máxima en la administración pública liberal y muy de moda estos últimos años que dice que "privatizar es hacer más eficiente el gasto". Sin embargo, la reciente adjudicación a Martomed SRL de la gestión operativa de los Hogares de ancianos Martín Rodríguez en Ituzaingó y del Hogar Dr. Alejandro A. Raimondi en Necochea, rompe esa regla en mil pedazos. La Licitación Pública 7411-2032-LPU25 no viene a ahorrarle dinero al Estado; viene a montar una estructura de "doble pago".

Al adjudicar a la empresa MARTOMED S.R.L. el contrato por $22.874 millones, el Gobierno aceptó pagar un costo unitario de $1.360.000 por mes por cada abuelo. Pero la letra chica de un acuerdo sindical y la realidad operativa del hogar revelan que la empresa cobrará esa fortuna casi sin tener costos operativos reales.

La falacia de la "ineficiencia estatal"

Actualmente, el costo operativo real de un residente en el sistema público (sumando salarios estatales, insumos hospitalarios y comida a granel) ronda los $800.000 a $900.000 mensuales. Es un sistema que funciona con lo justo, con infraestructura vieja, personal que hace malabares y empresas tercerizadas.

Pero la solución del Gobierno no fue inyectar fondos para mejorar. La decisión fue aumentar el presupuesto un 60%, pero no para dárselo al sistema público, sino para entregárselo a una empresa.

La conclusión es aritmética: Con los $460.000 extra por cabeza que la Ciudad va a regalarle a la privada cada mes, se podrían haber comprado sábanas de hilo, contratado más enfermeros y mejorado la comida sin necesidad de tercerizar. El Estado tenía la plata para la excelencia, pero decidió usarla para financiar el lucro ajeno.

El Hogar seguirá teniendo personal municipal

El dato que pone en descubierto aun más el descomunal negocio que representa este contrato, es el reciente acuerdo entre el Gobierno y el gremio (SUTECBA/ATE) sobre el personal actual del hogar Martín Rodríguez. Allí, se confirmó que los 300 empleados de planta permanente y los 60 contratados que hoy sostienen el hogar seguirán en sus puestos.

Aun cuando el contrato obliga a a
Martomed debe proveer el servicio de "Atención Integral" (Enfermería, Asistentes, Cuidadores) que en cualquier geriátrico, representa el 70% del costo total, la realidad es otra: Al quedarse el personal estatal, Martomed no tiene que contratar enfermeros ni cuidadores masivamente. El trabajo pesado lo seguirán haciendo los 360 empleados públicos cuyos sueldos paga el Ministerio de Hacienda, no la empresa.

La tercerización de la tercerización

Pero el negocio no termina en el personal. El Hogar Martín Rodríguez ya funciona hoy con una red de empresas tercerizadas que cubren los huecos que el Estado dejó. Actualmente, servicios críticos como Seguridad Privada, Limpieza, Cocina/Comedor y Lavadero ya están en manos de empresas contratistas que facturan al Estado. Aquí Si Martomed absorbe la gestión de esos servicios, su rol se reduce al de un mero intermediario administrativo. Martomed no cocina, ni limpia, ni lava. Solo subcontrata a las empresas que ya están ahí (o trae a las suyas como Betfood), quedándose con una comisión millonaria por "gerenciar" a los que realmente trabajan.

Para los dueños de Martomed (Diego Derincovsky y Fernando Razetto), este es el negocio del siglo. Cualquier empresario de la salud que cobra 1.3 millones por paciente debe pagar alquiler, sueldos, cargas sociales, luz, gas e insumos. Martomed entra al Hogar Martín Rodríguez con:

Alquiler: $0 (Edificio público).

Personal de Salud: $0

Servicios Generales: Ya montados por terceros.

Si el Gobierno de la Ciudad dispone de $22.800 millones para gastar en sus viejos, la noticia debería ser la refundación del Hogar Martín Rodríguez como un modelo de vanguardia estatal. En cambio, esos recursos se utilizarán para pagar el fee de gerenciamiento de una empresa de catering y hotelería.

Con ese dinero, el Estado podría haber duplicado el sueldo de sus enfermeros y llenado las despensas de comida de primera calidad. En lugar de eso, eligió pagar un sobreprecio para que dos empresarios administren la pobreza con billetera de ricos.

whatsapp logo