La Casa del Ahumador, el proyecto de carnes ahumadas que es furor en Ituzaingó
Santiago Menu
Si hay algo que caracteriza a la gastronomía del oeste en los últimos tiempos, es la búsqueda de nuevos sabores y experiencias. Sin embargo, mucho antes de que el "boom" de la carne ahumada se instalara en los grandes polos gastronómicos del país, en un rincón de Ituzaingó Sur ya se estaba gestando algo distinto. Hablamos de La Casa del Ahumador, un proyecto que, a fuerza de leña, paciencia y sabor, se ha convertido en una verdadera referencia para los amantes del buen comer.
La historia comenzó hace ya más de cinco años, un 13 de octubre de 2020. En un contexto mundial complejo, este emprendimiento encendió sus primeros fuegos con una misión clara: traer a nuestras mesas una técnica que, por aquel entonces, era casi desconocida en Argentina. "Fuimos los primeros en la zona cuando aún no se conocía mucho de la técnica en el país", recuerdan sus creadores con el orgullo de quienes abrieron camino. Desde ese día, el objetivo fue mejorar el producto jornada tras jornada para que las familias de Ituzaingó pudieran disfrutar de algo único.
Lo que empezó como una propuesta local ha roto todas las fronteras del barrio. Hoy, La Casa del Ahumador es un punto de encuentro para vecinos de toda la región. Es común ver llegar a clientes desde Paso del Rey, Hurlingham, El Palomar, Villa Tesei, Merlo y hasta de Capital Federal. "Es una alegría enorme para nosotros saber que hacen un viaje de tan lejos solo para probar nuestros productos", comentan desde el equipo. Ese "boca a boca" es la prueba cabal de que cuando se cocina con pasión, las distancias se acortan.
Pero, ¿cuál es el secreto detrás de este furor? La respuesta está en el tiempo y en el respeto por el fuego. A diferencia de la parrilla tradicional argentina, aquí la cocción es un ritual de fuego indirecto.
El método es pura ingeniería gastronómica: se busca una fusión perfecta entre el carbón y la leña seleccionada, logrando una combustión neutra. El humo viaja de manera transparente a través de un conducto, calentando el ahumador (que llega hasta los 300 grados) sin que la llama toque jamás la carne. Es un proceso de calor envolvente y controlado.
La magia sucede durante 12 horas ininterrumpidas. El proceso se divide meticulosamente: durante las primeras 8 horas la tapa del ahumador permanece completamente cerrada, mientras que las últimas 4 horas la pieza se envuelve en aluminio.
Actualmente, La Casa del Ahumador recibe pedidos de miércoles a domingos de 20:00 a 00:00 horas. Para comunicarse con ellos, han habilitado una línea directa de WhatsApp: 11-6705-1008.