Gravísimo: Investigan a un inspector docente de Ituzaingó por abuso sexual agravado y corrupción de menores
Sebastian Sanguinetti
La Unidad Funcional de Instrucción N° 12 de Morón instruye una causa contra Marcelo Díaz, acusado de someter a una ex alumna durante una década mediante violencia física, psicológica y amenazas de extorsión. El imputado solicitó a la víctima retirar la denuncia para no perder su cargo.
La justicia bonaerense investiga una denuncia por abuso sexual y averiguación de ilícito contra un profesor de educación física y actual inspector de la rama en Ituzaingó. La causa, radicada en la UFI N° 12 Especializada en Delitos de Violencia de Género, se centra en los hechos ratificados por la denunciante, Alejandra Macarena Bermúdez, quien relató haber sido víctima de abusos sistemáticos desde su adolescencia.
El inicio: ámbito escolar y "grooming"
Según consta en el expediente judicial, La historia comenzó a gestarse en 2012, en el terreno fértil de la confianza escolar. Alejandra con 15 años, era una alumna de cuarto año en el Instituto Nuestra Señora de Lourdes en Villa Udaondo, el colegio de gestión privada confesional, más prestigioso de la zona. El denunciado, Marcelo Díaz, profesor de educación física y hoy 23 años después, inspector en el distrito de Ituzaingó y supervisor de todos los profesores de educación física del municipio.
Los primeros avances de Diaz según Alejandra, se dieron en un campamento de la escuela en el balneario Mar Azul, “Cuando me desperté y abrí los ojos, Marcelo estaba en la entrada de la carpa con el desayuno en la mano... él me estaba mirando. Si bien él siempre fue muy cordial y agradable, yo me sentí muy incómoda”, relata en su denuncia.
Esa incomodidad inicial fue, poco a poco, reescrita por el docente como una atención exclusiva y obsesiva. En su declaración, Alejandra reveló un detalle perturbador sobre el grooming digital que sufría siendo alumna: "Me mandó solicitud por Facebook... también por esa vía me mandaba fotos que me sacaba a mí en la escuela y también cuando estaba entrenando... las mandaba, pero no me hacía ningún comentario".
Esta vigilancia silenciosa, donde el adulto capturaba la imagen de la menor como un trofeo privado, sentó las bases del control posterior.
Una compañera de banco y amiga de la víctima, confirmó ante la justicia haber percibido esa diferencia sutil en el trato presencial en aquellos años: "Yo notaba que con ella tenía un trato diferente... se veía que era diferente con ella, se notaba que no era como esa buena onda de profe"
El abuso dentro del colegio
La impunidad del docente escaló peligrosamente dentro de las aulas cuando estas quedaban desoladas. Según declara Alejandra en su denuncia, A fines de agosto de 2014, aprovechando que la mayoría del curso estaba de viaje de egresados, Díaz llamó a la alumna por su apellido con la excusa de hablar sobre un campamento y la metió en el aula de economía. Allí, la arrinconó contra la puerta, comenzó a besarle el cuello y la manoseó por encima de la ropa, tocando sus piernas y su vagina hasta que el ruido de alguien acercándose lo obligó a separarse. La escena se repitió en el cuarto de materiales de educación física: tras enviarla a buscar un bolso con pelotas, el profesor ingresó, cerró parcialmente la puerta y la acorraló contra la pared, tocándola nuevamente y apretándole la cintura con fuerza durante unos segundos eternos, antes de ordenarle fríamente que regresara a clase.

El primer encuentro en un hotel alojamiento
El primer hecho de abuso sexual con acceso carnal denunciado ocurrió en octubre de 2014, cuando la víctima tenía 17 años. Bajo el pretexto de conversar sobre unas jornadas escolares, Díaz trasladó a la menor en su vehículo particular —un Volkswagen Suran— hasta el hotel alojamiento "Blue", situado en la colectora de Ituzaingó. Según el testimonio, allí se consumó la violación y el imputado tomó fotografías de la víctima sin ropa, material que posteriormente utilizó durante años para extorsionarla y evitar que ella cortara el vínculo o hablara.
Durante los próximo 10 años, y con Alejandra ya mayor de edad, los hechos son confusos y oscuros. Aunque de posteriores testimonios de la madre y de su amiga, se puede suponer que entre ellos hubo una relación consentida, Alejandra por el contrario, define el vínculo como enfermizo, toxico y manipulado.
Un testimonio clave para esclarecer el entorno en el que se desarrollaron los hechos durante este tiempo, fue el aportado por una compañera de colegio de la víctima. La testigo aseguró, bajo promesa de decir la verdad, que la madre de Alejandra estaba al tanto del contacto permanente con el imputado. La testigo relató que, durante sus visitas frecuentes a la casa familiar, la propia madre le comentaba que Marcelo Díaz llamaba "todo el tiempo" y que la joven "se encerraba horas hablando con él". Fue contundente al afirmar que la progenitora "tenía conocimiento de que Ale tenía una relación con Marcelo" y que la víctima le confiaba a su madre más detalles sobre lo que hacía con el docente que a sus propias amigas. En su declaración incluso, sostuvo que desde su percepción la madre "avaló" lo que sucedía y que "tuvo mucho que ver" al no intervenir.
El eslabón perdido: La confesión materna y el pacto de silencio
La reconstrucción de la década de abusos sufrida por Alejandra Bermúdez sumó una pieza fundamental el pasado 18 de junio de 2025, cuando la madre de la víctima se presentó ante la Unidad Funcional de Instrucción N° 12 de Morón. Su testimonio, lejos de ser una mera formalidad, expuso la fragilidad del entorno familiar que involuntariamente permitió que el imputado Marcelo Díaz consolidara su dominio sobre la menor.
"Yo creí que se había terminado" En una declaración cargada de culpa y arrepentimiento, la madre admitió ante la justicia que tuvo conocimiento del vínculo inicial entre su hija y el docente cuando Alejandra tenía apenas 15 años. "Me contó que se estaba viendo con un profesor de educación física del colegio, ella lo vivía como una relación", declaró la mujer.
Sin embargo, lo que siguió fue un pacto de silencio que selló el destino de la víctima. Ante la confesión de la adolescente, la madre amenazó con revelarle la situación al padre. "Ella me rogaba, me pidió por favor que no le cuente a su papá... me prometió que no lo iba a ver más, y entonces yo creí en ella y no se lo conté al padre", relató Medina. Esa promesa incumplida por la menor, bajo la manipulación del adulto, y la confianza ciega de la madre, crearon el cerco de impunidad que Díaz necesitaba.
Señales invisibles en una casa vacía
El testimonio de la madre describe un hogar marcado por la incomunicación y las ausencias. Mientras ella trabajaba largas jornadas, Alejandra quedaba a merced de la manipulación telefónica del imputado. "Se pasaba horas hablando por teléfono, encerrada en su habitación, y salía toda colorada de haber llorado", describió. "Quizás por ignorancia" no supo interpretar esas señales de alerta como indicios de abuso y control coercitivo.
La culpa y la figura paterna
La declaración también arrojó luz sobre la dinámica con el padre de la víctima, de quien la madre está separada. "Él nunca se metió... de todo me responsabilizó a mí, y ahora con esto que se enteró también dice que es mi culpa", confesó. Esta fractura familiar fue, según se desprende de la investigación, el terreno fértil que el "groomer" aprovechó para aislar a su víctima, quien sentía que no tenía refugio seguro en ninguno de sus progenitores.
"El tipo la dominaba, la manejaba, le decía qué tenía que decir o qué callar... yo me siento culpable, pero no sabía nada", concluyó la madre, quien ahora intenta reconstruir el vínculo con su hija mientras la causa avanza hacia la indagatoria del acusado.
La decisión de hablar
“Me llevó mucha vida, terapia, vergüenza, crisis, alejarme de personas, sentir que no podía, miedos, ansiedad, entre muchas otras cosas más. Hasta que llegó el momento en el que me sentí preparada, con fuerza, firme. No es fácil pero si necesario, no solamente para sanar sino también para que no le pase a nadie más” escribió Alejandra en su cuenta de Instagram el 30 de noviembre de este año.
“Decidí transformar este medio en un espacio, que no sea solo parte de mi proceso de sanar y transformar mi dolor, sino también para que pueda ser una herramienta para otras personas. El proceso depende de uno y es tan personal, solo espero que desde mi historia pueda ayudar a alguien.
Se puede, si se puede.
Gracias!”
Intentos de encubrimiento y situación actual
Tras tomar conocimiento de la acción penal, el imputado envió múltiples correos electrónicos a la víctima suplicando que retirara la denuncia. En las capturas adjuntadas a la causa, Díaz escribe: "Me llegó la denuncia que dice abuso sexual agravado de 8 a 16 años de prisión" y reconoce que "si me presento en la fiscalía pierdo el trabajo en el acto”. En sus mensajes, el acusado pide "piedad" y promete "desaparecer" a cambio de proteger su carrera y el bienestar económico de sus hijas, admitiendo estar "desesperado".



Actualmente, la Fiscalía ha dictado una medida perimetral de 500 metros por 60 días contra el acusado. La víctima ratificó su deseo de instar la acción penal y se encuentra bajo tratamiento psicológico.
Que dice la ley sobre este caso
Basado en la legislación penal argentina (Código Penal) y los hechos detallados en la denuncia de Alejandra Bermúdez y el testimonio de la cmpañera de colegio, el encuadre legal de esta "relación" no se considera un vínculo sentimental consentido, sino una sucesión de delitos contra la integridad sexual.
Aunque la edad de consentimiento sexual en Argentina es, por regla general, a partir de los 13 años, la ley establece excepciones fundamentales cuando el adulto responsable ocupa una posición de autoridad o confianza (como un docente), lo cual vicia cualquier supuesto "consentimiento" de la menor.
Tipificación de los delitos aplicables al caso
1. Abuso Sexual Agravado por la condición de Educador
El eje central de la acusación no es solo la edad de Alejandra (15 años al inicio, 17 en el primer acceso carnal), sino la asimetría de poder. El Código Penal Argentino (Art. 119) agrava las penas cuando el autor es el encargado de la educación o la guarda de la víctima.
2. Corrupción de Menores Agravada (Art. 125 del C.P.)
Este delito se configura cuando un adulto promueve o facilita la iniciación sexual prematura o perversa de un menor de 18 años, incluso si la víctima "consiente".
3. Grooming (Ciberacoso a menores - Art. 131 del C.P.)
El contacto inicial para captar la voluntad de la menor se realizó a través de medios digitales.
Alejandra denuncia que en febrero de 2014, él le envió solicitud de Facebook y comenzó a mandarle mensajes y fotos que le sacaba sin su permiso en la escuela. Esto constituye el delito de grooming, que es la acción deliberada de un adulto de contactar a un menor por medios tecnológicos con el fin de cometer un delito contra su integridad sexual.
CASO MARCELO DÍAZ
Cronología de una década de abusos, silencio y la actuación de la justicia en Ituzaingó.
El Expediente
La Unidad Funcional de Instrucción N° 12 de Morón investiga a Marcelo Díaz, actual inspector de educación física, por delitos contra la integridad sexual de una exalumna. Los hechos, que comenzaron cuando la víctima tenía solo 15 años, incluyen grooming, abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores.
La causa expone una trama de manipulación psicológica y extorsión que se extendió durante una década, rompiéndose el silencio en noviembre de 2024.
Línea de Tiempo Judicial
Reconstrucción cronológica de los hechos investigados por la fiscalía, desde la captación inicial en el ámbito escolar hasta las medidas cautelares vigentes.
2012
2012
Captación en el Aula
Marcelo Díaz inicia el acercamiento a Alejandra Bermúdez (15 años). Testimonios confirman trato diferencial y conductas inapropiadas durante un campamento escolar en Mar Azul.
2014
2014
Grooming y Abuso Sexual
- Feb: Acoso digital vía Facebook.
- Ago: Abuso físico en instalaciones del colegio.
- Oct: Abuso sexual con acceso carnal en Hotel "Blue".
Nov 2024
Nov 2024
Ruptura del Silencio
La víctima publica su historia en redes sociales. "Decidí transformar este medio en un espacio para sanar". Este acto público marca el fin de la extorsión.
2025
2025
Apertura e Instrucción
Se radica la denuncia en la UFI 12. El imputado envía correos pidiendo "retirar la denuncia" para no perder su cargo.
Jun 2025
Jun 2025
Confesión del Entorno
La madre de la víctima declara en fiscalía, confirmando haber conocido la relación en 2012 y guardado silencio.
Testigo Clave: Una compañera del colegio ratifica los hechos ante la justicia, asegurando que el trato era "diferente" y que la madre estaba al tanto.
Hoy
Hoy
Medidas Cautelares
El Juzgado de Familia N° 3 dicta prohibición de acercamiento de 500 metros por 60 días. Causa en etapa de pericias psicológicas.
Próximos Pasos
Próximos Pasos
Llamado a Indagatoria
La fiscalía debe citar al imputado a prestar declaración en los términos del Art. 308 del Código Procesal Penal (CPPBA).
"Existiendo elementos suficientes o indicios vehementes... el Agente Fiscal procederá a recibirle declaración."
Análisis del Caso
Datos clave para entender la gravedad de las imputaciones y el impacto en la víctima.
Posible Condena Penal
Rango de pena estimado para los delitos de Abuso Sexual Agravado y Corrupción de Menores según el Código Penal Argentino.
Una Vida Bajo Manipulación
Proporción de la vida de la víctima vivida bajo la influencia directa del imputado (desde los 15 a los 25 años).
El Ciclo del Abuso Docente
Confianza
Rol docente, campamentos y "trato especial" para ganar cercanía.
Aislamiento
Grooming digital (Facebook) y secretos compartidos para separar a la víctima de pares.
Abuso
Tocamientos en el colegio y abuso con acceso carnal fuera de la institución.
Extorsión
Uso de fotos íntimas y manipulación emocional para perpetuar el silencio por 10 años.
