A 65 años del primer partido oficial del Club Atlético Ituzaingó
Santiago Menu
El cruce de las calles Acosta y Pacheco hoy nos evoca el ritmo cotidiano del barrio, el aroma a café de alguna ochava y el murmullo de los vecinos. Sin embargo, si retrocediéramos exactamente 65 años, el paisaje sonoro sería muy distinto: el crujir de los tapones contra la tierra y el latir unánime de un pueblo que empezaba a escribir su página más dorada en el deporte nacional. Un 13 de mayo de 1961, el Club Atlético Ituzaingó disputaba su primer partido en los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), dando inicio formal a su historia en el fútbol profesional.
Para llegar a esa tarde de otoño, hubo que trabajar contra reloj. A 49 años de su fundación, y bajo la presidencia de Eduardo Firpo, la petición formal para afiliarse se presentó en 1960. El visto bueno de la AFA no fue un regalo: llegó recién en diciembre de ese año, luego de que el club completara a pulmón una serie de obras requeridas en las instalaciones de su estadio. Con los papeles en regla, el Verde se sumaba a la Tercera de Ascenso junto a Arsenal, Midland, Piraña, Villa Dálmine y Luján.
Aquella tarde inaugural en Acosta y Pacheco, Ituzaingó recibió a Juventud Unida. Aunque el estreno oficial terminó en una ajustada derrota por 3-2, el partido fue el nacimiento de una identidad. En el banco de suplentes se sentaba una verdadera leyenda local: el director técnico era Domingo Airola. Su presencia era pura poesía institucional; Airola era un hombre con más de 40 años en el club que, en la década del 20, había colaborado con sus propias manos en la construcción de esa misma cancha que ahora pisaba como DT profesional.
Aquel torneo debut de 1961 fue una muestra del ADN batallador del León. En una campaña sumamente equilibrada, el equipo ganó 9 partidos, empató 2 y perdió 11, con 48 goles a favor y 47 en contra. Con estos números, cosechó un total de 20 puntos y finalizó en la séptima posición de la Zona B, dejando en claro que Ituzaingó no había ido a la AFA a pasear.
Sesenta y cinco años después de aquel puntapié inicial, el presente encuentra a Ituzaingó como una institución modelo de la zona oeste, cuyo impacto excede por completo lo deportivo para convertirse en un polo social indispensable para la comunidad.
Mirando hacia atrás, el balance de este viaje cinematográfico es imponente: desde aquel debut en 1961, el Verde disputó más de 2000 partidos oficiales y consiguió 9 ascensos a lo largo de su historia, incluyendo la mítica campaña a la Primera B Nacional a principios de los 90.
Hoy, cuando los hinchas caminan hacia el estadio Carlos Sacaan o se juntan a comer una pizza en el centro debatiendo el presente del equipo, el eco de Acosta y Pacheco sigue flotando en el aire. Son 65 años de fidelidad de un club que nació del esfuerzo de sus vecinos y que, más de dos mil batallas después, sigue rugiendo con el mismo orgullo que aquella tarde de mayo de 1961.